1 oct. 2015

Aceite de girasol

El aceite de girasol tiene aplicaciones en la industria de los cosméticos, en la industria de la alimentación y es usada por personas que buscan un tipo de aceite vegetal saludable.

El aceite de girasol es una buena fuente de vitamina E.
Sólo contiene pequeñas cantidades de grasas saturadas.
Puede servir como un humectante y emoliente, especialmente útil en la industria cosmética.
Los ácidos grasos poliinsaturados que se encuentran en abundantes cantidades en el aceite de girasol, benefician a la salud del corazón.

Los tipos de aceite de la semilla de girasol
Existen tres tipos comerciales de aceite de girasol: el aceite de alto contenido oleico, el aceite linoleico, y el de medio contenido oleico.
La diferencia entre los tres tipos de aceite de girasol realmente recae en los beneficios que ofrecen a la salud y éstos se determinan por sus perfiles de ácidos grasos.

El tipo de grasa que puede perjudicar a la salud es la grasa saturada; los otros dos tipos de grasa son mejores y hasta pueden proporcionar beneficios para un corazón saludable.
No obstante, ninguno de los tres tipos de aceite de girasol posee altos contenidos de grasa saturada, y el alto contenido de ácido linoleico en cualquiera de las elecciones, las convierte en excelentes opciones para una buena salud del corazón, disminuyendo las probabilidades de padecer enfermedades como hipertensión o infartos, y reduciendo los niveles de colesterol dañino.

El aceite de girasol es una excelente fuente de vitamina E. 
Este aceite contiene más vitamina E que cualquier otro tipo de aceite; una cucharada de aceite de girasol proporciona aproximadamente el 28% de la ingesta diaria recomendada.
La vitamina E es un excelente antioxidante para evitar el daño de las células y con ello, disminuir las riesgos de desarrollar cáncer y reducir los efectos de la edad.

El aceite de girasol y una piel saludable.



El aceite de girasol es absorbido con facilidad por la piel y forma una capa protectora que puede ser auxiliar en la prevención de infecciones y la inflamación que éstas producen.
El ácido linoleico del aceite de girasol resultan adecuado para el tratamiento del acné.
Las propiedades antioxidantes de los tocoferoles incluidos en la vitamina E y el ácido cafeico resultan adecuadas
para mantener la piel en buen estado.
Los tocoferoles también poseen adecuadas para el tratamiento de la dermatitis.
El aceite de girasol disminuye el picor del cuero cabelludo, algo muy habitual en problemas capilares como la
caspa o la seborrea.
Como el resto de aceites vegetales, el aceite de girasol es capaz de hidratar la piel para conseguir que esta se mantenga mas tersa, libre de arrugas, estrías y otras imperfecciones.

Contraindicaciones del aceite de girasol.
El aceite de girasol ingerido o untado sobre la piel generalmente no causa ningún riesgo a la salud, siempre que se utilicen cantidades adecuadas.
Algunas personas pueden presentar reacciones alérgicas al aceite de girasol.
En el caso de las personas que padecen diabetes, ingerir elevadas cantidades de aceite de girasol puede incrementar los niveles de azúcar en la sangre y los niveles de insulina en ayunas.
IMAGENES de PREVENCION: Recursos on-line para prevencionistas y profesionales relacionados.